Adif ha aplicado una reducción temporal de la velocidad máxima permitida en tres puntos de la línea de alta velocidad que conecta Madrid y València, después de que los maquinistas alertaran de posibles defectos en la infraestructura ferroviaria durante la circulación de los trenes.
Según la información consultada por Europa Press, una de las limitaciones más significativas se ha establecido en la aguja de Vilarrubia de Santiago, en la provincia de Toledo, donde la velocidad máxima ha quedado reducida a 160 kilómetros por hora.
La misma restricción de 160 km/h se ha impuesto también en el punto kilométrico 292 de la vía 2, en el tramo comprendido entre Minglanilla, en la provincia de Cuenca, y Caudete de las Fuentes, ya en territorio valenciano. En este caso, la limitación afecta a aproximadamente un kilómetro de longitud.
Además, Adif ha limitado la velocidad a 200 kilómetros por hora en otro tramo de la vía 2, concretamente en el punto kilométrico 222 entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas, donde la restricción se extiende a lo largo de unos 700 metros.
Estas reducciones de velocidad se han adoptado como medida preventiva tras detectarse movimientos laterales en la vía, percibidos por los maquinistas como desplazamientos bruscos del tren de lado a lado durante la circulación. Adif mantiene activados los protocolos de revisión y seguimiento de la infraestructura para garantizar la seguridad del servicio mientras se analizan las causas de estas incidencias.
La compañía ha señalado que las limitaciones son de carácter temporal y se mantendrán hasta que finalicen las comprobaciones técnicas necesarias y se pueda restablecer la velocidad habitual en estos tramos de la línea de alta velocidad.