Tras la conmoción inicial provocada por la sustracción del Tesoro de Villena en el Museo de Villena (MUVI), se van conociendo los pormenores de un asalto ejecutado con precisión milimétrica y las graves consecuencias para el patrimonio arqueológico europeo.
Un golpe perpetrado en minutos y una posible distracción
La reconstrucción de los hechos sitúa la secuencia del robo en una horquilla de pocos minutos durante la madrugada de este jueves:
- Aviso a la seguridad: Las alarmas del museo saltaron en torno a las 5:20 horas. La Guardia Civil recibió el aviso de la central de alarmas a las 5:23 horas e inició el despliegue inmediato de las patrullas y la Policía Judicial.
- Maniobra de distracción: Poco antes del asalto, saltó la alarma en el polideportivo municipal. El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, y los investigadores señalan que ambos sucesos podrían estar relacionados como una táctica para desviar efectivos.
- Banda organizada: El coronel jefe de la Comandancia de Alicante, Francisco Poyato, confirmó que las cámaras registraron a varias personas huyendo en varios vehículos.
- Piezas salvadas en la huida: Los asaltantes se apoderaron de casi todo el conjunto, pero en la prisa abandonaron tres vasijas de plata, un brazalete de oro, una arracada, adornos de bastón y una de las cuatro coronas, la cual se les cayó al suelo durante el escape.
Anatomía del hallazgo: del «cojinete de camión» al hito de 1963
El valor simbólico del conjunto sustraído está ligado a la singularidad de su descubrimiento casual en el término municipal de Villena:
- El origen del descubrimiento: En octubre de 1963, el obrero Francisco García Arnedo halló un brazalete entre la tierra extraída de la Rambla del Panadero.
- Confundido con chatarra: El capataz de la obra, Ángel Tomás, dejó la pieza expuesta creyendo que era un cojinete de motor perdido por un camión.
- La intervención de Soler: El joyero local Carlos Miguel Esquembre sospechó de su valor y avisó a José María Soler, director del Museo Arqueológico Municipal. Las excavaciones posteriores culminaron el 1 de diciembre de 1963 con el hallazgo de la vasija de cerámica enterrada que custodiaba el tesoro.
- Nacimiento del museo: Este hito motivó que el Ministerio de Cultura creara en 1967 el museo oficial de la localidad, hoy conocido como MUVI.
Un ajuar sin parangón: 10 kilos de oro y hierro del espacio
Especialistas como Manuel Olcina, director del MARQ, y Gabriel García Atiénzar, catedrático de la Universidad de Alicante, sitúan el valor del conjunto a la altura de los tesoros de Micenas o del Egipto faraónico:
Composición y maestría: Fechado hacia el año 1000 a. C. (finales de la Edad del Bronce), el conjunto original consta de 59 objetos (que suman 66 piezas en los recuentos catalogados). Destacan 11 cuencos de chapa de oro batido, 28 brazaletes, recipientes de oro y plata, así como asombrosas piezas de ámbar combinado con metales preciosos.
Hierro de origen meteórico: Dos de las piezas contienen hierro procedente de un meteorito, según ratifican estudios del CSIC y de investigadoras italianas. Esto constituye el primer testimonio del uso del hierro en la Europa occidental, adelantándose a su época de forma casi «mágica», de modo idéntico a la célebre daga de Tutankamón.
Cotización de mercado: El valor económico es incalculable; como referencia, un único brazalete de oro similar al conjunto fue subastado en 2013 por la casa Christie’s en Londres por más de 600.000 euros.
La Unidad Orgánica de la Comandancia de la Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis para tratar de localizar el ajuar antes de su posible fragmentación o salida al mercado negro internacional.
