La primera celebración del Día del Ajedrez en la Comunitat Valenciana reunió ayer a más de 400 niños en el Complejo Deportivo Cultural Petxina de València, en una jornada que sirvió para reivindicar el origen valenciano de este juego. El encuentro combinó la competición de los más jóvenes con el debate experto sobre la evolución y el futuro de la disciplina, contando con la participación del gran maestro Miguel Illescas.
La jornada arrancó con la ronda final de las Escuelas Municipales de Ajedrez, donde participantes de las categorías sub-8 y sub-12 disputaron diferentes torneos en un ambiente lúdico y festivo. Tras las partidas, todos los menores recibieron trofeos como reconocimiento a su participación. Esta vertiente de cantera dio paso al acto central del día, enfocado en el análisis histórico y técnico del conocido como juego-ciencia.
La directora gerente de la Fundación Deportiva Municipal de València, María Ángeles Vidal, introdujo el coloquio posterior subrayando los hitos principales del 550 aniversario del nacimiento del ajedrez moderno. Vidal calificó de privilegio la oportunidad de compartir esta efeméride con Illescas, ocho veces campeón de España y director de la revista Peón de Rey, quien centró la atención del público asistente.

Del origen en 1475 a las variantes tecnológicas
El núcleo de la conmemoración se desarrolló a través de un diálogo entre el propio Miguel Illescas y José A. Garzón, especialista en historia del ajedrez. El debate se inició con la proyección del documental «Valencia, Cuna del Ajedrez Moderno» y continuó con un homenaje en memoria de Thomas Thomsen, investigador y coleccionista fallecido recientemente que colaboró activamente en las reuniones de expertos organizadas en la ciudad en 2019 y 2025. Ambos ponentes analizaron cómo las reglas actuales de la disciplina se fijaron por primera vez en València en el año 1475 a través del poema «Scachs d´amor» y se difundieron con el incunable de Francesch Vicent de 1495.
Durante la charla se explicaron detalles técnicos de aquella revolución valenciana, como el paso al movimiento moderno de la dama y el equilibrio estratégico que aportó el alfil. Garzón detalló propuestas de la época que fueron descartadas pero que guardan valor histórico, como posiciones con dos damas del mismo color o sistemas de trueque inicial que anticiparon el ajedrez aleatorio de Bobby Fischer, conservadas en manuscritos de Perugia y Cesena.
Por su parte, Illescas analizó el auge global del ajedrez en la era digital y cómo la preparación con herramientas tecnológicas obliga a los jugadores de élite a memorizar líneas de juego más allá de la jugada 30. Ante el posible agotamiento de las combinaciones clásicas en la alta competición, los expertos expusieron alternativas actuales como el Total Chess o las modalidades creadas por los propios integrantes de la mesa: el Ajedrez del Virrey, promovido por Garzón, y el DragonChess, cuyas reglas detalló Illescas ante el público. La cita estuvo organizada por la Fundación Valencia Cuna del Ajedrez Moderno, con el apoyo de la Generalitat Valenciana, la Federación de Ajedrez de la Comunitat Valenciana y el Ayuntamiento de València.

