El Ayuntamiento de Torrent y la Junta Central de Hermandades de Semana Santa de Torrent abrieron ayer al público la exposición “Santo Cáliz de la Esperanza” en la Sala Cívica del Antic Mercat. Esta muestra, que se podrá visitar hasta el 1 de abril de 2026, forma parte del Año Jubilar Eucarístico 2025-2026 y permite a los vecinos y visitantes realizar un recorrido histórico, artístico y espiritual sobre una de las reliquias más veneradas del cristianismo.
La inauguración reunió a la alcaldesa Amparo Folgado, responsables municipales, el presidente de la Junta Central, José Vicente Yago, el vicario episcopal y consiliario Jesús Corbí, representantes de la Hermandad de la Santa Cena y Caballeros del Santo Cáliz, así como a la Reina del Encuentro y Ángel de la Resurrección, Inmaculada Puchades, y la Hermana Mayor Suprema, Mª Teresa Puchades.
La muestra ofrece un itinerario divulgativo que profundiza en el origen y destino histórico de la reliquia, tradicionalmente identificada con la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena. A través de paneles y material gráfico, se explica el contexto histórico y la tradición que mantiene esta pieza, custodiada desde 1437 en la Catedral de Valencia.
Estudios arqueológicos sitúan la copa superior en ágata cornalina, con una datación aproximada entre los siglos I a. C. y I d. C., coincidiendo con la época histórica de Jesús. La tradición indica que fue trasladada desde Roma a Hispania por San Lorenzo en el siglo III para protegerla de las persecuciones cristianas. Posteriormente, permaneció en distintos lugares hasta llegar a la ciudad de Valencia, donde se conserva hoy. La reliquia comprende elementos de varias épocas, con una base de oro adornada con perlas y piedras preciosas y asas de estilo medieval.
Además de su valor histórico, el Santo Cáliz es un símbolo espiritual que representa el misterio de la Eucaristía, la alianza entre Dios y la humanidad y el sacrificio de Cristo.
Una pieza central de la exposición es una réplica exacta del Santo Cáliz realizada en el año 2000 por los hermanos Piró, artesanos también encargados de los cálices de la Catedral de Valencia. Esta réplica ha sido cedida por la Hermandad de la Santa Cena y Caballeros del Santo Cáliz de Torrent para que los visitantes puedan observar con detalle la reliquia.
La muestra también incluye obras artísticas relacionadas con el Santo Cáliz y la iconografía eucarística, destacando pinturas valencianas sobre la Última Cena y el Salvador eucarístico de artistas como Vicente Macip y Juan de Juanes.
José Vicente Yago afirmó que “en Valencia se custodia uno de los tesoros espirituales más valiosos de la cristiandad. El Santo Cáliz no es solo una reliquia histórica o artística, es un signo vivo de la presencia de Cristo y un símbolo de esperanza para nuestro tiempo”. Destacó además que la exposición busca ayudar a comprender la importancia histórica y espiritual del cáliz y su relación con la Eucaristía y la Semana Santa.
Por su parte, el consiliario Jesús Corbí resaltó que “el Santo Cáliz es una de las reliquias más preciosas de la cristiandad y nos habla de la presencia permanente del Señor en nuestras vidas. Es memoria del sacrificio de Cristo, pero también motivo de esperanza para toda la humanidad”. Añadió que la exhibición se enmarca en las actividades previas a la Semana Santa impulsadas por las hermandades.
La alcaldesa Amparo Folgado agradeció la labor de las hermandades y reconoció que “el Santo Cáliz no es solo una reliquia, es también un camino y una peregrinación. Esta exposición nos invita a recorrer ese viaje a lo largo de la historia y a comprender el valor que esta pieza ha tenido para los cristianos durante más de dos mil años”. Recalcó la cercanía de la reliquia para los habitantes de Torrent y la oportunidad que supone preparar la Semana Santa desde la reflexión y la fe.
Los visitantes podrán acudir a la exposición en la Sala Cívica del Antic Mercat de lunes a sábado, de 10:00 a 13:30 horas, y los martes y viernes también por la tarde de 17:00 a 19:30 horas. La muestra permite conocer de cerca uno de los grandes símbolos del cristianismo y parte fundamental del patrimonio espiritual e histórico de Valencia.
