Videovigilancia & COVID-19

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El sector de la videovigilancia ha sufrido un cambio radical debido a la pandemia del Coronavirus. Al igual que muchos otros sectores en los que se han visto obligados los departamentos de I+D, a modificar el sentido de sus desarrollos.

Mientras los esfuerzos de unas compañías se centran en dotar a sus dispositivos de mejores prestaciones, con mecanismos de Inteligencia Artificial (AI) otros se conformaban con el auto-aprendizaje (Machine Learning, o Deep Learning). A nivel profesional éstos son los mínimos requeribles para realizar tareas de análisis de video, o lo que comúnmente llamamos análisis de vídeo inteligente o IVA (de sus siglas en inglés Intelligent Video Analysis).

Desde el conocimiento adquirido durante años, trabajando con diferentes soluciones existentes en el mercado, con diferentes fabricantes y formas de aplicar; a mi entender, no existe un mecanismo que podamos denominar óptimo en su totalidad, por lo que un híbrido de varias soluciones y/o fabricantes nos podrá dar una buena fórmula para obtener un éxito casi garantizado.

En la crisis que vivimos a nivel mundial, son muchas las indicaciones que se nos están realizando desde diferentes estamentos, pero tendremos en cuenta las que desde la Organización Mundial de la Salud o WHO (World Health Organization) nos llegan, ya que entendemos que es la organización a nivel mundial que mayores conocimientos dispone de la enfermedad. La medida de la temperatura del individuo, el uso de mascarilla facial, y el distanciamiento social son las prácticas que nos recomiendan, junto a la realización de test. Esto último, aún no es posible mediante videovigilancia o sistemas de seguridad. El resto, podremos gestionarlo con nuestros sistemas.

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En los inicios de la pandemia a nivel global (febrero 2020) se hizo muchísimo hincapié en la medida de la temperatura, pues éste dato se intuía que era una variable a tener en cuenta en términos de propagación de la enfermedad. El mercado, adaptó diferentes soluciones existentes para realizar esta característica. Cabe indicar que la visión térmica que muchas firmas incorporaban a su portfolio pre-pandemia, no era la recomendada para este menester, pues muchas de estas visiones térmicas, registraban mediante diferentes escalas de colores, la variación entre un máximo y un mínimo dentro de la imagen capturada por su sensor.

Diferentes fabricantes incorporaron lo que se llama un Black Body, que consiste en una “caja negra” que se encuentra a una temperatura constante objetivo; por lo cual, en función de ese punto, poder establecer una medida de la temperatura. Otros fabricantes, agregaron la detección del rostro, para realizar la medida únicamente en el rostro, ya que había numerosa casuística en la que podrían recibirse falsos positivos al medir en zonas no adecuadas para realizar ese tipo de medición.

Otros fabricantes sí que incluían termografía a sus cámaras, pudiendo éstas realizar una medida estimada muy acertada, y pudiendo trasladar esa medida al sistema de integración, Sistema de gestión de video o VMS (Video Management Server), o de gestión de seguridad, para generar las correspondientes alarmas.

Muchas de éstas soluciones termográficas, adoptadas para esta situación, proceden del ámbito mas puramente militar o industrial según el caso, pues éste tipo de sensores microbolométricos generalmente creados mediante silicio amorfo y óxidos de vanadio, llevan tiempo siendo utilizados para conocer la temperatura de diferentes cuerpos o superficies.

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Otra de las sugerencias de la Organización Mundial de la Salud, la del uso general de mascarillas faciales, ha sido adoptado por diferentes marcas, haciendo uso siempre de algoritmos neuronales para la comparación de imágenes, los dispositivos son capaces de identificar, si llevamos puesta la mascarilla correctamente, o si no la llevamos, y con ello realizar la alarma correspondiente o evento para su posterior tratamiento, ya sea disparo de una alarma, o generación de informes.

Hay firmas, que van un poco mas allá, como es la identificación de los usuarios mediante modelos matemáticos. Esto es posible, ya que ahondan mas en sus algoritmos de Inteligencia Artificial, y mediante la parametrización de las características faciales del individuo, son capaces de realizar la identificación de un sujeto, aunque lleve un alto porcentaje del rostro cubierto mediante una mascarilla, ya se higiénica o de seguridad (FFP2/FFP3).

Esta posibilidad de detectar el cumplimiento o no de llevar la mascarilla, de forma autónoma, hace que podamos realizar procesos automatizados, no solo de control, sino de aviso al individuo mediante locuciones, para informar de la obligatoriedad, o la posible sanción administrativa, por el incumplimiento de su obligación.

El argumento más extendido, y que a todas luces nos mantiene a salvo, es el conocido distanciamiento social, todos los estudios revelan que mantener una distancia de seguridad, de al menos 1,5m entre personas, es la mayor arma contra este virus que nos tiene a todos atemorizados.

Es por ello que diferentes desarrolladores de software han añadido a sus sistemas diferentes soluciones para analizar los flujos de vídeo procedentes de las cámaras, o los movimientos de las personas en el interior de unas dependencias para establecer procedimientos de análisis.

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Desde una mera gestión de los aforos, haciendo uso de las tecnologías de analítica de vídeo, y gestión de metadatos, podemos saber el número de personas en un determinado recinto, pudiendo mostrar en un monitor si el aforo está por debajo de unos umbrales o simplemente está completo.

Hemos visto como desde centros comerciales a pequeños comercios han optado por sistemas de ésta índole para el control de sus aforos, para así poder garantizar un distanciamiento social, en función de su capacidad, instalando dispositivos que se encargan de indicar si se puede acceder o no.

Además de esto, también existe la posibilidad de mediante implantación de scripts o applets específicos, identificar todas las personas que han pasado por una puerta en un período de tiempo, tras un posible contagio. En ese caso, solo tendríamos que indicar quien es el posible contagio, y obtendríamos un listado de las personas que han accedido tras él a un mismo recinto, pudiendo realizar investigaciones y prevenir nuevos contagios.

Juan José Pons Boscá, colegiado número 11.350 del COGITCV/AGITCV.

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