Un juicio al diablo

0
896

La novela del abogado Enrique Vila prueba la presencia del Diablo en los poseídos. El Expediente Samael, es una novela donde narra un caso judicial único en el mundo donde un juez consigue distinguir en sentencia la responsabilidad del poseído y la del “ente” que se ha apropiado de su voluntad.

El autor

Enrique Vila Torres es un prestigioso abogado valenciano conocido por representar a numerosas víctimas en los casos de los niños robados. Él mismo es un hijo adoptivo que no ha sido capaz de encontrar aún a su madre biológica.

Una de las instituciones que dificultan su labor como abogado y víctima es la Iglesia Católica, que aduciendo su obligación de guardar el secreto de confesión, no entrega a los solicitantes las identidades de sus madres. En su tarea, ha debido viajar al Vaticano y relacionarse con la estructura menos conocida de su curia.

Conoce, pues, los dos polos entre los que salta la chispa de esta obra: la instrucción judicial de España y el instituto vaticano para los exorcismos.

La entrevista

Pregunta: Al frente del equipo de abogados que consigue enjuiciar a SAMAEL, una encarnación del Diablo, hay un personaje, Harry, que se parece mucho a ti mismo.

Enrique Vila: Sí, es un sueño de mi infancia. Me gustaba mucho leer las aventuras de “Los Cinco”. Siempre deseé pertenecer a una pandilla que viviera episodios como aquellos. He creado un grupo de abogados dispuestos a resolver los casos más increíbles. Mi personaje es un espejo de mis sueños en el mundo de ficción.

P: ¿Tú crees realmente que un juez se atrevería a condenar al Diablo?

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR  Arcadi Espada habla de Camps

EV: He pensado mucho antes de aceptar este aspecto de la obra. En España,  se acepta institucionalmente la existencia social de entidades espirituales. El Estado, por ejemplo, ha impuesto medallas oficiales a Vírgenes y Santos. ¿Por qué un juez no ha de hacerlo si lo considera probado?

P: ¿No es peligroso atreverse a instrumentalizar este tipo de cosas?

EV: Desde luego. La experiencia de la obra es aterradora. Espero que los lectores perciban el peligro. Los protagonistas tienen buen cuidado de limitarse a la defensa legal de los poseídos dejando a los exorcistas el enfrentamiento directo con SAMAEL. Aun así, da mucho miedo.

P: Hay también una trama de extorsión financiera, ¿implicas en ella al Vaticano?

EV: La Curia de la Iglesia Católica tiene muchos pliegues y no pretendo caer en tópicos fáciles, pero lo cierto es que tras hechos aparentemente inexplicables hay, muchas veces, ambiciones y engaños nada espirituales. En la obra, el bufete de abogados trata de desvelar la verdad.

P: La verdad…, has tardado cinco años en atreverte a publicar esta historia, ¿realmente esto pasó?

EV: He tratado de contar una historia verosímil al menos. La he tenido guardada mucho tiempo. La verdad es que nada hay en la narración que no se ajuste a hechos cuya explicación no sólo es posible, sino también creíble. Dejo que los lectores hagan al final de jurado.

La obra

Título: El Expediente SAMAEL

Autor: Enrique Vila Torres

Editorial: Algaida, 2019

Género: Novela, 388 páginas.

Al hilo de una serie de asesinatos y desapariciones reales, de una crueldad aterradora y con tintes de crímenes con ritual satánico, un bufete de abogados trata de desentrañar el misterio.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR  Un Perfecto Caballero, de Pilar Eyre

Lo realmente preocupante del asunto es que los hechos que se narran sucedieron en realidad. Lo novedosos de la novela es que el autor los confronta con una investigación judicial acorde a las leyes y procedimientos judiciales de la legislación española.

La parte de referencia a la Iglesia Católica es exacta. Su doctrina, no sólo admite la presencia entre nosotros del Maligno, sino que tiene instituciones y personas dedicadas en exclusiva enfrentarse con él.

En la tradición literaria española, ya hay jueces que se enfrentan a lo desconocido. Me viene a la memoria “A buen juez mejor testigo” de Zorrilla, en ella, un juez interroga a un crucifijo quien descolgando la mano de la Cruz la pone sobre la Biblia y jura.

Sí, creo que un juez aceptaría el desafío, en la ficción y en la realidad. Y creo que un expediente como este permanecería en el secreto del sumario mucho tiempo hasta que alguien se atreviera a desvelarlo. Entiendo la demora, ese alguien que se juega algo más que una sanción legal.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here