El IVAM celebra su 30º aniversario con ‘Tiempos convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM’

0
665

El president asegura que el museo ha recuperado su identidad y mira hacia adelante como elemento vertebrador del territorio valenciano | Vicent Marzà destaca que la institución cuenta con el apoyo de la Generalitat y una gran respuesta por parte de la sociedad valenciana

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha reivindicado el papel que ha desempeñado el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) como referente de modernidad y ha reafirmado su confianza en una institución que, tal y como ha expresado, merece un «compromiso claro» de todas las fuerzas políticas, sociales y culturales que permita continuar con la gestión independiente y profesional recuperada en la actualidad.

Puig se ha pronunciado así durante la inauguración de la exposición ‘Tiempos Convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM’ con motivo del 30 aniversario del museo, acto en el que también ha intervenido el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, y que ha contado con la asistencia de la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, y de otros miembros del Consell.

El titular del Consell ha recordado que el IVAM surgió, ahora hace treinta años, de la voluntad de la sociedad de disfrutar de la cultura y se convirtió desde sus inicios en símbolo de modernidad y en nexo de unión entre artistas y ciudadanía, una trayectoria que lo convirtió en centro de referencia internacional.

El IVAM «fue un éxito» de una sociedad valenciana «abierta y dinámica» que aspiró no solo a renovar el arte, sino también conciencias y actitudes, ha indicado el president, que se ha referido al legado que dejó en este sentido Carmen Alborch, que defendía -ha recordado- el compromiso del museo «con la modernidad, pero también con la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad».

El museo ha sido un «éxito» cuando «ha tenido las ideas claras y ha sabido hacer realidad un proyecto cultural exigente y dirigido a todos», ha subrayado el president, que ha añadido que la experiencia vivida en los años inmediatamente precedentes a etapa actual han demostrado que «el peligro de la involución existe». «Todos debemos recordar cómo un proyecto de libertad y liberador puede quedar en nada, puede perder el alma», ha dicho.

El president ha recordado que en 1989, el año en el que nació esta institución, los valencianos habían recuperado el autogobierno, por lo que su creación fue fruto «de las ansias de un pueblo por disfrutar de la cultura» y de un momento en el que cambiaban la forma y el contenido de los centros artísticos.

En la actualidad, la institución ha vuelto a sus orígenes para recuperar su identidad y proyectarse renovada hacia el futuro como elemento «vertebrador» para el territorio valenciano, «un futuro ya presente» en el Centre d’Art d’Alcoi (CADA) «y con la mirada puesta en Castellón y en su ampliación en València», ha dicho.

El responsable de la Generalitat ha subrayado, en este sentido, que el IVAM es de nuevo noticia por méritos propios y ha recuperado su papel como lugar de reflexión y debate para personas de toda edad y condición social, por lo que ha manifestado su deseo de que, cuando vuelva a hacerse balance dentro de otros 30 años, este sea todavía más positivo.

Apoyo de la Generalitat

El conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, ha destacado, por su parte, que la ciudadanía valenciana disfruta con el IVAM de un proyecto sólido que cuenta con todo el apoyo de la Generalitat y que goza también una «gran respuesta» por parte de la sociedad, ya que el museo ha recibido en 2018 más de 170.000 visitantes, un 26% más que en el año anterior.

El titular de Cultura ha defendido en este sentido que el Consell ha trabajado para recuperar el prestigio de la institución introduciendo cambios que han concitado la unanimidad y que le otorgan más autonomía, control y transparencia, y también incrementando el presupuesto hasta los 9,3 millones de euros, lo que permite volver a «mirar el presente y el futuro con optimismo y esperanza».

Marzà ha afirmado que, a lo largo de sus 30 años, el IVAM ha vivido algunos grandes momentos y también otros «para olvidar», por lo que ha destacado que ese trabajo para recuperar la esencia de un museo al servicio de la sociedad valenciana busca «hacer justicia a su legado y su trayectoria».

El director del IVAM, José Miguel García Cortés, se ha referido a la institución como «el museo de todos los valencianos» y ha asegurado que estos primeros 30 años de vida han sido posibles «gracias al esfuerzo, la ilusión y el trabajo de mucha gente», por lo que ha agradecido el apoyo «de las 800 personas que tienen el carnet de amigo/a del IVAM» y de todas las personas visitantes.

También te puede interesar

El IVAM celebra su 30º aniversario con una amplia oferta de actividades y exposiciones

La exposición ‘Tiempos convulsos. Historias y microhistorias en la colección del IVAM’

El IVAM hace un relato y un retrato de esta época desde la mirada de creadores procedentes de diversos lugares del mundo, con obras de artistas como Eduardo Arroyo, Robert Rauschenberg, Bruce Nauman, Hadjithomas & Joreige, Martha Rosler, Rula Halawani, Equipo Crónica, Darío Villalba, Luis Gordillo, Benjamín Palencia, André Masson, James Rosenquist, Dora García, Carmen Calvo, Jasper Johns, Khatarina Fritsch, Claes Oldenburg, Richard Prince, Victoria Civera, John Baldessari, Öyvind Fahlström, Antoni Muntadas, Gillian Wearing, Cindy Sherman, Valery Export, Annette Messager, Esther Ferrer, Pierre Molinier, Ahlam Shibli, Pepe Espaliú, Michel Journiac, Claude Cahun, Guillermo Kuitka, Rogelio López Cuenca, Francesc Ruiz, Mona Hatoum, Yto Barrada o Nadia Benchallal, entre otros.

Una escultura de grandes dimensiones, el ‘Prometheus’ de Jacques Lipchitz, se alza a más de dos metros de altura a la entrada de la galería 4 y da la bienvenida al visitante simbolizando la metáfora de lo que va a encontrar dentro: la reivindicación de los artistas como creadores de discursos y lenguajes que se enfrentaran a lo establecido y protectores de la libertad del hombre ante las imposiciones sociales, políticas o económicas.

A través de esta escultura, su autor quiso hacer un monumento al hombre y a su poderosa libertad, recurriendo al mito de Prometeo en un contexto en el que ya se vislumbraban las tensiones políticas en Europa previas a la Segunda Guerra Mundial, así como el creciente poder de la Alemania nazi, simbolizada por un águila.

La pieza se expuso en la Exposición Universal de París de 1937 y como si de una premonición se tratara, fue destruida y retirada del lugar en el que fue exhibida. Prometeo, encadenado a una roca por Zeus, era atacado cada noche por un águila que devoraba su hígado, la inmortalidad de Prometeo hacía que su hígado se reconstruyese cada noche repitiéndose el episodio en cada ocaso hasta que fue finalmente liberado por la flecha de Heracles, que mató al águila.

Al entrar en la galería 4 comienza la exposición distribuida en seis conceptos: Violencia y poder, Mundos ocultos, Duchamp y el mundo de los objetos, El cuestionamiento de las imágenes, Cuerpos disidentes y Periferias urbanas.

José Miguel Cortés ha destacado que no se puede organizar un museo ajeno a las quimeras e historias de la vida cotidiana y ha subrayado que la exposición sirve de agitación y reflexión sobre nuestras formas de pensar, nuestras visiones e ideas.

María Jesús Folch, comisaria de la exposición, ha iniciado su explicación en una sala que alude al sufrimiento derivado de las guerras mundiales, para lo que ha remitido a las teorías de Sigmund Freud y Albert Camus y a la idea que tienen ambos sobre cómo el hombre reacciona frente al trauma.

Folch ha afirmado que tanto el arte como la rebelión son mundos paralelos, siendo el arte el ámbito que tiene un lado terapéutico para liberarse de lo negativo y obtener respuesta a las acciones destructivas del hombre. Un ejemplo evidente es la obra de Zorau Music, en la que el artista retrató su visión de las personas que vivían en campos de concentración en la Alemania nazi, unos seres asexuados, sin rostro y rodeados de un halo de dolor. Pues para el artista, cuando hay sufrimiento se pierde la identidad.

Por su parte, el subdirector de Colección y Exposiciones y también comisario de la exposición, Sergio Rubira, ha resaltado que ‘Tiempos convulsos’ ha tomado uno de los núcleos fundamentales de la colección del IVAM, que es el arte pop. En este punto, los artistas analizan los objetos como mercancía para parodiar la sociedad de consumo desarrollando técnicas como el ‘ready-made’, a través de la cual se apropian de objetos dándoles otro significado.

Rubira se ha detenido frente a la obra de Gillian Wearing y ha afirmado que es una de las últimas adquisiciones del museo, entroncando con el objetivo del centro de comprar el 50% de obra de mujeres y el 50% de hombres.

El recorrido de la exposición ha terminado con la visita a la muestra que se exhibe en la sala de la Biblioteca, en la que se ha trabajado a través de la literatura y la historia de los trabajos de Max Aub, Manuel Chirbes y Eduardo Hervás para poner en relación el contexto del ámbito pictórico con el editorial de aquellos años y reflexionar sobre cómo se cuentan las historias en uno y otro ámbito.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here