VÍDEO. Descubren en aguas de Dénia los restos de un barco del siglo XIV y tres piezas cerámicas

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Piezas cerámicas encontradas en Dénia
Piezas cerámicas encontradas en Dénia

Rafael Martos y Javier Reyes estaban llevando a cabo una de tantas inmersiones rutinarias en aguas de Dénia el pasado mes de abril, en la zona de Les Marines, cuando encontraron algo que les llamó la atención por inusual.

A escasa profundidad y cerca de la costa se toparon con lo que parecía ser la estructura de una embarcación y tres piezas cerámicas. Según relata Martos, “con la voluntad de sacar a la luz un pedazo de la historia de Dénia” entregaron las piezas al Museo Arqueológico de Dénia para su proceso de desalación, documentación y exposición pública.

Un vídeo aportado por los descubridores ha arrojado luz de los detalles arquitectónicos de la nave, como cuadernas ensambladas a un fragmento del casco de la nave y una larga pieza de madera. Las imágenes, las características propias de las piezas, así como limitadas fuentes escritas sobre naufragios, han permitido a los expertos reconocer que se trata del Derelicte Martos, una nave datada entre 1375 y 1400, tiempo de notable actividad y pujanza en el puerto de Dénia.

“Las piezas son referentes muy importantes para obtener cronologías”, ha explicado el arqueólogo Josep V. Lerma. De su análisis morfo-tecnológico e iconográfico se desprende la concreta atribución medieval y probable pertenencia al naufragio de una nave en tránsito en aguas de Dénia. Según ha detallado, la primera pieza es una escudilla en verde y manganeso de composición simple, con decoración radial, “Paterna esquemática”, por tratarse de una producción típica de las ollerías mudéjares de Paterna y que servía para depositar alimentos líquidos.

La segunda es un jarro de cerámica vidriada en verde, con pie alto moldurado, boca trebolada con pico y un asa y que continuaron siendo producidos y mencionados como pitxers en la documentació de archivo durante la Baja Edad Media. La tercera pieza es un plato carenado de cerámica vidriada en verde, cuyos prototipos originales se hallan entre los ataifores monocromos de época almohade.

Para el arqueólogo municipal, es ciertamente “relevante y excepcional “hallar evidencias de un pecio hundido con artefactos que permitan su adscripción cronológica a la Edad Media”. Y es que, según ha añadido, durante los últimos 25 años la mayoría de los hallazgos han correspondido a la Antigüedad clásica (época romana) o bien a navíos de guerra o comerciales de la Edad Moderna (siglos XVI a XVIII) y Contemporánea (siglo XIX).

Solo se cuenta con tres ejemplos en el último cuarto de siglo de hallazgos de la etapa medieval, como son: Derelicte Català, descubierto por Antonio Catalá en la década de los 90, con cerámicas en verde; el Tresor de les Rotes, un tesoro de monedas de plata y cobre, descubierto en los 80 también por Catalá; y el Derelicte Simó (descubierto en la década de los 70), con una tinaja que contenía cerámicas de Manises.

Este cuarto ejemplo es pues un yacimiento arqueológico submarino que, en palabras de Gisbert “debemos de estudiar, respetar y preservar, clave para construir procesos de nuestra historia que han permanecido durante siglos en silencio”.

Carrió ha querido agradecer especialmente a Rafael Martos y Javier Reyes su pericia, gracias a la cual “se enriquecen nuestros fondos municipales y se aporta un poco más a nueva historia”. El edil ha señalado que, gracias a las diferentes subvenciones, dichos fondos podrán ser mostrados en lugares dignos de exposición, como serán el futuro Museu del Mar o la Casa de Valero de Parma.

Por su parte, tanto Rafael Martos como Javier Reyes han animado a los buceadores a que, en caso de toparse con un hallazgo así, lo entreguen para el disfrute de toda la sociedad y, en especial, ha señalado Reyes “sería interesante que desde las administraciones se trabajara para erradicar el habitual expolio de patrimonio en nuestras costas”.

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