Se restauran las pinturas del siglo XV de Villahermosa

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[Img #26207]El vicepresidente provincial y diputado de Cultura, Vicent Sales, ha explicado “el gran valor que tienen estas pinturas, que suman potencial turístico cultural a un municipio que ya de por sí contaba con un gran patrimonio cultural antes de este grato descubrimiento para la cultura provincial. Hay que tener en cuenta que el hallazgo de estas pinturas demuestra la presencia de pintura mural gótica en la provincia, algo que desconocíamos hasta el momento y que seguro será atractivo turístico para muchos visitantes. Por tanto, la recuperación de este patrimonio abre nuevas oportunidades de dinamización turística al municipio de Villahermosa del Río y a la comarca del Alto Mijares”.

Los trabajos, dirigidos por la restauradora de la Diputación, Pilar Pujol, junto a las restauradoras en prácticas Elena Miraflores y Andrea Sanz, han sacado a la luz bajo una capa de pintura azul bordeada de cenefas de finales del siglo XIX, unas pinturas altamente interesantes que hay que situar en el último tercio del siglo XV o principios del XVI. Hay que tener en cuenta que estas pinturas murales se encontraban en mal de estado de conservación, principalmente debido a las humedades que ha sufrido la iglesia a lo largo de los años, y a las filtraciones directas de agua que ha habido en el edificio al encontrarse deterioradas las cubiertas. Actualmente la iglesia ha sido reformada y se han reparado estas filtraciones por parte del ayuntamiento del municipio.

Adscribibles al estilo imperante en el momento, aparece en el centro la figura de San Cristóbal, representado de acuerdo con la iconografía tradicional, con la envergadura y corpulencia de un gigante, con el niño al hombro, varal en la mano derecha y los pies sumergidos en el agua. A su izquierda el santo antipestífero San Sebastián, atado a un árbol y con infinidad de saetas en su cuerpo y a su derecha un santo aún sin identificar.

Es por ello que la importancia de las pinturas localizadas en Villahermosa del Río recae en ser escasos, muy escasos, los ejemplos que conservamos en nuestras tierras de ese tipo de manifestaciones, y viene a testimoniar la tradición de pintura mural que debió existir por nuestras comarcas, con tempranas manifestaciones desde el siglo XIII.