Visto para sentencia el juicio contra Haro

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Haro ha sido juzgado por convocar de manera urgente, el 9 de septiembre de 2011 y mientras Casanova se encontraba en la citada localidad burgalesa, un pleno extraordinario para aprobar la destitución del concejal utilizando para ello un escrito de renuncia que éste -independiente, pero integrado en la candidatura del PP, al frente del gobierno municipal, con dedicación parcial y sueldo- había firmado al decidir concurrir a las elecciones en atención a “la ley de antitransfuguismo”. El edil ha dicho que firmó este papel para los comicios de 2007 como para los de 2011 y “confiando” en el alcalde.

El ministerio público, al igual que la acusación particular, reclaman para José María Haro ocho años de inhabilitación especial para cargo público por un delito de prevaricación y cuatro años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. Asimismo, la fiscal pide diez meses de multa con una cuota diaria de 30 euro.
El escrito de la Fiscalía indica que Haro “conocía perfectamente” por ser alcalde de la localidad, la ausencia de Casanova y que fue “guiado por la intención de expulsar del cargo de concejal” a este edil mientras estaba en Aranda de Duero “en representación del propio Ayuntamiento”, cuando le comunicó por teléfono la celebración del pleno de dimisión la misma tarde que se celebró. Asimismo, relata que el edil recibió “un correo electrónico” desde “la dirección del correo del propio alcalde” para notificar esa convocatoria.

La fiscal señala también que tras ello el concejal contestó a dicho correo para decir que no estaba de acuerdo con dicha resolución “al no poder estar presente”, que se oponía al pleno y que no había “formalizado dimisión ninguna”. Igualmente, precisa que Casanova “intentó hablar telefónicamente con otros miembros de la corporación sin poder hacerlo al haber sido cortada a las 19.35 horas” la línea telefónica “del teléfono oficial” del ayuntamiento que utilizaba.
Asimismo, precisa que el alcalde, “a pesar de no contar con el consentimiento ni la voluntad” del concejal “ordenó a sus secretaria que presentara y registrada” la carta -que si que contenía la firma de Casanova pero no fecha- en el registro municipal, algo que se hizo a las 14.55 horas del “mismo día 9” de septiembre “cuando dicho servicio ta se encontraba cerrado”.

 La secretaria de Haro, que ha declarado como testigo en el juicio, ha dicho que el primer edil le telefoneó “a primera hora” el 9 de septiembre para pedirle que le leyera la carta de renuncia, que estaba “en su mesa, delante de donde se sienta él”, y que la registrara, como ella hizo.
La mujer ha agregado que fue posteriormente, una hora u hora y media más tarde”, cuando Haro le dijo que se iba a celebrar un pleno. Respecto a la hora del registro, ha dicho que el alcalde no le dio prioridad para hacer el trámite y que hay funcionarios que tienen acceso a él aunque se haya cerrado al público. Ha apuntado también que el primer edil le dio instrucciones de dar de baja el teléfono de Casanova cuando subían hacia el pleno y que lo hizo “inmediatamente”.

José Manuel Haro ha expuesto en el juicio que la decisión del concejal de salir de Chiva y viajar a Burgos para acompañar a la sociedad musical a por su premio fue el detonante para destituirlo, unido a un incidente previo, que el primer edil considera un desplante, sucedido la jornada anterior al viaje -el 8 de septiembre- durante la misa mayor de las fiestas al haberse ausentado Casanova de este acto religioso.

Haro ha explicado que en todo momento pidió al edil que no fuera a Aranda de Duero porque no era necesario, al tratarse de un acto de una entidad privada y estar en plenas fiestas de Chiva, y ha dicho que éste insistía para intentar convencerle y que al final se fue. El responsable municipal ha declarado que tras estar “la noche anterior -del 8 al 9 de septiembre- dándole vueltas” a este asunto el segundo de estos días por la mañana tomo la “decisión” de que se registrara la carta de “renuncia anticipada” y convocar el pleno.

Por su parte, Fernando Casanova, que ha ratificado con su declaración el relato del fiscal, ha asegurado que no expresó en ningún momento su intención de dejar el cargo y que veía “lógicas” las “discrepancias” sobre “alguna cosa de gestión” que mantenía con el alcalde.
Igualmente, ha indicado que Haro conocía su decisión de irse a Burgos a por el premio y que le dijo que él no le acompañaba para asistir a la Cena del Cáncer, prevista para el 8 de septiembre y organizada por la mujer del primer edil. El concejal, que ha reconocido que su familia vivía del sueldo que recibía como tal, ha explicado, como también expresa el fiscal, que recurrió a la Junta Electoral Central y que ésta determinó que no había perdido su condición de concejal ni los derechos del cargo.

En el juicio ha declarado como testigo el exfutbolista y actual edil del PP en Chiva Fernando Gómez Colomer, que ha explicado que el 8 de septiembre por la tarde se encontraba en el Ayuntamiento y que el alcalde le llamó para convocarle “a una reunión” en la que comunicó “que Casanova había presentado la dimisión por la mañana” y la celebración a continuación de un pleno “extraordinario y urgente” para dar cuenta de ella.

Por su parte la ex portavoz del PP, que también ha declarado como testigo, ha que ella “no sabía ni que había pleno ni orden del día”, que “no había recibido notificación de ningún pleno” y que se enteró cuando llegó al consistorio para acudir a la reunión que se había convocado antes. “No se me notificó nunca por teléfono que iba a un pleno”, ha dicho. Esta mujer, que ha resaltado que presentó poco después su renuncia como edil, ha apuntado que cuando pidió explicaciones al alcalde éste le dijo “va, no pasa nada, quince días de prensa” y a volver al trabajo. Asimismo, ha comentado que a todos los ediles, cuando dejan el cargo, “incluso de la oposición”, se les da la opción de mantener el número de teléfono que usaban como ediles.