Urdangarin se reunió con Camps y Barberá nueves meses antes de firmar el Valencia Summit

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El exsocio de Iñaki Urdangarin al frente del Instituto Nóos, Diego Torres, ha remitido un escrito ante el juez instructor del caso Nóos, José Castro, en el que de forma pormenorizada relata cómo se desarrolló la reunión que ambos mantuvieron con el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberà, para abordar el proyecto del Valencia Summit y exponer los objetivos perseguidos por la entidad entonces presidida por el Duque de Palma.

En su escrito, el imputado sitúa el encuentro el 29 de enero de 2004, casi nueve meses antes de que fuese firmado el convenio para la celebración del Valencia Summit –el 8 de septiembre de ese año–, por cada una de cuyas tres ediciones Nóos percibió 1,044 millones de euros públicos, a pesar de que los investigadores estiman en unos 300.000 el coste real de cada una de ellas.

En concreto, después de que el magistrado le solicitase datos concretos en torno a este encuentro, Torres acompaña su escrito con varios emails y diversos documentos para contextualizar la reunión en Zarzuela, en la que, tal y como señala, no tuvo lugar control o registro de ningún tipo, «cosa lógica, si se tiene en cuenta que se trataba del yerno de S.M.»

Tal y como relata la defensa del encausado, fue después de las vacaciones de la Navidad de 2003/2004 cuando Urdangarin le manifestó que la Infanta Cristina y él habían coincidido en un acto con Barberá, en el que ambos la felicitaron por la designación de Valencia para la celebración de la XXXII Copa América de Vela. Posteriormente, a finales de enero de 2004, el Duque le comentó que había hablado de nuevo con la alcaldesa, quien, según le dijo, «se interesó por la actividad del Instituto Nóos».

En ese encuentro, detalla, Urdangarin le explicó que la entidad se dedicaba al asesoramiento de empresas en cuestiones de patrocinio, lo que «despertó mayor interés todavía en la alcaldesa, quien reconoció la falta de experiencia de la ciudad en la organización de eventos de ese tipo, que podrían ser sin duda beneficiosos para Valencia». De tal modo, quedaron emplazados para una posterior reunión, en la que «pedía que fuera realizada la presentación de la iniciativa, a presencia del entonces presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia».

«De ahí que Urdangarin pidiera a Torres que preparara dicha presentación», precisa el abogado de éste, señalando que, al poco, el Dique comunicó a su exsocio que la primera edil le había llamado para proponer un día de reunión, si bien «existía dificultad para compaginar las agendas del presidente, de la alcaldesa y de Urdangarin», estableciéndose finalmente que el día debía coincidir con un acto a celebrar en breve en la capital, al que las dos autoridades debían asistir como representantes públicos.

Así las cosas, el 28 de enero Urdangarin le comunicó a su socio que debían encontrarse al día siguiente en el aeropuerto de Barcelona, revelándole entonces que el lugar escogido para la reunión era el Palacio de la Zarzuela. Tras volar a Madrid, explica el abogado, les esperaba «un vehículo en la escalerilla del avión, que les condujo hasta el parking de la zona de autoridades del aeropuerto, lugar en el que cambiaron de automóvil, accediendo a uno de la Casa Real, cuyo chófer de unos 50 años saludó familiarmente a Urdangarin».

El letrado detalla que los escoltas fueron recogidos en otro vehículo, que les siguió durante todo el trayecto por Madrid, encontrándose ambos vehículos comunicados por radio». El desplazamiento desde Barajas fue directo a La Zarzuela, cuyas puertas de acceso «se abrieron al paso del automóvil, que no se detuvo».

Ya en el interior del edificio, apunta el escrito, de siete páginas, ambos exsocios fueron acompañados por una persona hasta llegar a una sala de reuniones de dimensiones medias, dotada de una mesa central, en la que se encontraban ya tanto Camps como Barberá, «que en ese momento se estaban despidiendo de una persona, que Torres cree recordar que era Alberto Aza [entonces jefe de la Casa Real], aunque no lo puede asegurar».

Así, Urdangarin presentó a las autoridades a Torres, recordando la defensa de éste cómo en los preliminares del encuentro en el que se iba a presentar el proyecto de Nóos, Camps manifestó al Duque «haber saludado a su suegro, pareciendo que fue el día antes, así como que tanto Camps como Barberá estaban en Madrid por la Feria de Turismo y, tras debatir éstos sobre algunos problemas que al parecer existían con la organización de la Copa América, se entró en materia».

URDANGARIN «HIZO LA PERTINENTE EXPOSICIÓN» SOBRE LA LABOR DE NÓOS

   Urdangarin «hizo la pertinente exposición acerca del objetivo del Instituto Nóos y sus áreas de trabajo, con el oportuno soporte documental», agrega el escrito, para acto seguido explicar Torres el estado del proyecto para la organización de un encuentro internacional sobre grandes eventos deportivos y su impacto en las ciudades huéspedes, «pues así había repartido la tarea Urdangarin».

«TANTO CAMPS COMO BARBERÁ MANIFESTARON SU INTERÉS AL RESPECTO»

«Tanto Camps como Barberá manifestaron su interés al respecto, pues el planteamiento era el instrumento adecuado para el desarrollo y proyección de la ciudad de Valencia a nivel internacional, por lo que quedaron en emplazarlos en breve, comprometiéndose a facilitarles una relación de posibles patrocinadores», prosigue la defensa de Torres, señalando que, en concordancia con ello, el marido de la Infanta les aseguró que próximamente recibirían una presentación de la cumbre, tras lo cual las dos autoridades marcharon seguidamente.

Tras ello, finaliza, los dos exresponsables de Nóos quedaron en la sala «departiendo unos minutos para, seguidamente, desplazarse en el mismo vehículo que les había llevado a la Zarzuela, en dirección al Palacio de Congresos de Madrid», donde Juan Pablo Molinero «estaba enfrascado en la presentación de un proyecto vinculado al ciclismo». De ahí se desplazaron al aeropuerto con destino a Barcelona, donde una vez en la zona reservada a las autoridades, se dirigieron a Andorra puesto que «tenían concertada una conferencia».

NÓOS COMENZÓ A TRABAJAR ANTES DE LA FIRMA DEL CONVENIO

Tal y como sostienen los investigadores, Nóos ya comenzó a trabajar en la organización del Valencia Summit «mucho antes» de que el convenio fuese suscrito, lo que evidencia, a su juicio, que la concertación de la Administración pública con la entidad presidida entonces por el Duque «ya estaba verbal y anticipadamente decidida», tal y como se recoge en uno de los autos dictados por el juez instructor en el marco de esta causa.

Es más, la Fiscalía sostiene que los firmantes del acuerdo -el Instituto Nóos, la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) y la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau- rubricaron el documento «sin que fuera precedido de ningún proceso de análisis de mercado, discusión o negociación, y que Nóos «ni tan siquiera se molestase en tratar de esbozar» el presupuesto del que sería beneficiario.