Los alcaldes de las Cercanías C3 preparan una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado

0
7716

“Una burla y una discriminación por parte del Ministerio de Fomento”, así, de forma unánime se expresan los alcaldes de los municipios por los que discurre la línea de Cercanías C3 tras conocer que el Estado destinará 12.700 euros a la electrificación de la línea en este ejercicio.

Desde Utiel, pasando por Requena, Siete Aguas, Buñol, Chiva, Cheste, Loriguilla, Riba-roja, Alaquàs, Aldaia y Xirivella, los alcaldes y alcaldesa han mostrado su rechazo esta mañana en un acto con los medios de comunicación en el que han anunciado que prepararán una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para solicitar más inversión.

Alcaldes de la C3 en la Estación de la Norte

La realidad es que en una reunión en febrero de 2016 con los alcaldes el Ministerio de Fomento aseguraba que “la electrificación de la primera fase del tramo Valencia – Buñol se encuentra en fase de proyecto y su aprobación a lo largo de este año permitirá la posterior licitación de las obras correspondientes”. Catorce meses después la evolución ha sido tan pequeña, que apenas es perceptible.

El alcalde de Chiva, Emilio Morales, ha asegurado que los Planes Generales del Estado “discriminan claramente a estas comarcas, y el ejemplo de las cercanías es tan evidente que produce sonrojo”, y ha añadido que las mejoras y la electrificación de la línea “son una necesidad para miles de personas que utilizarían diariamente estos trenes, y que nos deja en una clara inferioridad con respecto a otras comarcas y a una distancia insalvable de las cercanías de Madrid y Barcelona, que permiten que trabajadores y estudiantes especialmente puedan desplazarse con rapidez y comodidad cada día, mientras aquí seguimos con una línea del Siglo XIX”.

Por su parte, el alcalde de Cheste, José Morell, afirmaba en el mismo acto que “en la reunión con el Ministerio de Fomento en febrero de 2016 se nos dijo que la electrificación entre Valencia y Buñol estaba en fase de proyecto , que se iba a aprobar en 2016 para poder licitar posteriormente las obras, un año después no hay nada de lo prometido y lo que reflejan los Presupuestos Generales del Estado es decepcionante y una burla a miles de vecinos de estas comarcas”,  y ha añadido que van a mantener su reivindicación “elaborando una enmienda a los presupuestos, porque esta línea necesita una inversión importante para no caer en desuso”.

Michel Montaner, portavoz de los alcaldes, ha afirmado que en el caso de no ser escuchados “convocaremos una “verdadera movilización” ya que “no vamos a parar, iremos a donde haga falta”, para poder “ser igual que las otras comunidades autónomas”. Montaner ha explicado que “la línea lleva casi el mismo estado que en 1883 cuando se inauguró. Tramos de 20 y 30 kilómetros, curvas peligrosas, traviesas de madera,… cuando ya debería estar hablando de la modernización, la electrificación y las mejoras en la línea ferroviaria. Estamos en el pleno siglo XXI”.

 

Soporte de la Generalitat

El subscretario de la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, Francesc Signes, ha calificado como “vergonzoso” que Madrid y Barcelona “dispongan de contrato programa para financiar el metro y el transporte metropolitano, mientras que en la Comunitat Valenciana se ha denegado”, y ha señalado “las dificultades que estamos teniendo para, por ejemplo, finalizar las obras de la línea 2 de Metrovalencia”.

El director general de Obras Públicas, Transporte y Movilidad, Carlos Domingo, ha recordado “el retraso de 15 minutos que provoca que la línea C-3 no llegue directamente a Valencia sino que pase primero por la Font de Sant Lluís”, una situación que se licitó en 2013 como solución temporal y que no ha cambiado hasta la fecha, según manifiesta también la ‘Declaración de Xirivella’.

Mª del Mar Aguilar, representante del sindicato CGT y trabajadora de la entidad pública ADIF, ha destacado que “la falta de inversión repercute directamente en la calidad y en la seguridad de los servicios, que a su vez impacta en el número de pasajeros”.

Aguilar ha recordado que si “una línea no llega al 15 % de ocupación, deja de ser rentable y tiene riesgo de desaparecer”, hecho que desencadenaría en efectos como “menor frecuencia o el cierre de estaciones”.

 

Para ver las noticias más destacadas de hoy, pincha aquí